UN RECORRIDO POR LA COSTA VASCA: GUIPÚZCOA
Quisiera compartir contigo un recorrido alucinante que realicé en varias etapas por algunos de los lugares más destacados de la costa vasca, atravesando con mi coche de este a oeste los territorios históricos de Guipúzcoa y Vizcaya.
Euskadi está llena de belleza natural, excelente gastronomía, y ciudades y pueblos de impronta inolvidable. Sus lugareños son muy hospitalarios y te harán sentir como en casa; y su naturaleza, en el paraíso. Inicié mi itinerario en Pasai Donibane y terminé en Bilbao, pasando por San Sebastian, Zarautz, Getaria, Zumaia, Mutriku, Mundaka, Bermeo y San Juan de Gaztelugatxe. Por supuesto hay muchísimos pueblos y sitios que faltan en esta lista, hay múltiples posibilidades y combinaciones dependiendo del tiempo del que dispongas. Euskadi tiene muchísimos lugares idílicos donde perderte es un placer.
El medio de transporte más adecuado para moverte por la costa vasca es el coche. Te permitirá desplazarte con agilidad y libertad por las carreteras del norte, y encontrarás estaciones de servicio suficientes para repostar. En la mayor parte de los destinos existen zonas de aparcamiento gratuito, pero también hay zonas de estacionamiento de pago, sobre todo en las zonas más turísticas. Aquí encontrarás algunos consejos que te vendrán de perlas para completar tu itinerario sin sobresaltos.
¡Aupa! El viaje comenzó por la mañana en el municipio portuario de Pasai Donibane, a los pies del monte Jaizkibel. Pasai Donibane, o Pasajes San Juan (en castellano) es uno de los cuatro pueblos que forman Pasaia en torno a la ría del mismo nombre. La ría de Pasajes es un estupendo puerto natural, aislado de los embates del Mar Cantábrico, y comunicada con éste mediante un estrecho canal natural. Dejamos el coche a la entrada del pueblo, en un parking gratuito, pues la mayor parte de Pasai Donibane es peatonal. Recorrí a pie el puerto, la bonita plaza de Santiago y sus estrechas calles llenas de magia, para acercarme poco a poco hasta la costa acantilada: Cresterio de Punta Artxina y faro de Pasai Donibane, por la calzada peatonal de Bonanza Ibilbidea. Podrás recorrer sendas de gran belleza paisajística a pie, en rutas de trekking muy recomendables. Aconsejo hacerlo por la mañana, con la marea baja. Según avanzas hacia el faro la ruta se va complicando. Lleva calzado adecuado, hay tramos resbaladizos. A la vuelta, un refrigerio en la Kantina Alabontza te sabrá a gloria. Si el rey sol te acompaña en este día, estás de enhorabuena.
La segunda etapa me llevó por la GI-20 hasta San Sebastián/Donostia, una de las ciudades más visitadas en España durante todo el año. Y no es para menos. Situada en un enclave geográfico envidiable, es una ciudad moderna y dinámica, llena de vida. Destaco primeramente su gran oferta gastronómica, santo y seña donostiarra. Sus cocineros son los mejores a nivel mundial. Tienes una gran variedad de restaurantes por toda la ciudad adaptados a todos los bolsillos. Te dejo un mapa gastronómico. para que no te pierdas. Acompaña tu comida de txakolí, el vino típico de la región. También cabe destacar el atractivo arquitectónico de la parte vieja de la ciudad, además de sus propuestas culturales. San Sebastián organiza el festival de cine más importante de España. En San Sebastián encontrarás la playa de la Kontxa , en la bahía que lleva el mismo nombre, es una de las mejores playas de la península Ibérica por su situación geográfica, si bien está muy masificada durante los meses de verano. Desde la Kontxa podrás observar la isla de Santa Clara en el centro, el monte Igeldo a la izquierda y el monte Urgull a la derecha. Sube a cualquiera de estos dos montes a pie o en transporte público para tener las mejores vistas de la ciudad y una bonita fotografía de recuerdo. A lo alto de Urgull puedes llegar perfectamente caminando. Allí los jóvenes se divierten en fiestas al ritmo de música electrónica y chillout, en un ambiente muy hippie. Una opción underground que no te dejará indiferente. Contempla la caída del sol sobre el Cantábrico desde la Kontxa, no olvidarás esta puesta de sol. Palabra.
Si vienes con tu coche y tu alojamiento no dispone de parking privado, debes tener en cuenta la OTA, la regulación de estacionamiento en la ciudad. Encontrarás tres colores: rojo, azul y verde. Verde es el color que debes buscar. Ofrece la tarifa más económica y los horarios más flexibles. Encontrarás zona verde en las inmediaciones de la otra playa de la ciudad, Zurriola, desde donde te puedes mover andado perfectamente. Es un lugar estratégico. A espaldas de la estación de servicio Larramendi hay un cerro con varias calles de zona verde, tranquilas y perfectas para estacionar el coche y recorrer sin preocupación la ciudad.
Saliendo de San Sebastian y siguiendo la AP-8, tras atravesar una zona de peaje, llegué rápido al siguiente destino: Zarautz, uno de los pueblos más emblemáticos del País Vasco. Dejé el coche con el ticket de la OTA durante unas horas en un parking al aire libre, pues hay pocas opciones gratuitas cercanas al principal atractivo de esta villa turística: su largo paseo marítimo y su playa de 2.500 metros de longitud. El bello arenal de Zarautz es el hogar de bañistas y surferos, y también del restaurante del televisivo cocinero Karlos Arguiñano. ¡Me encantan las casetas en la playa de lona rayada, en color azul y verde! Le da un toque genial de distinción.
Abandoné la abarrotada autopista para coger la carretera nacional N-634, dejando el mar a la derecha, podemos verlo desde la ventanilla del coche. El siguiente destino es lugar de nacimiento del aventurero Juan Sebastian Elcano. Este marino español completó la primera vuelta a la Tierra en la Expedición de Magallanes-Elcano a bordo de la nave Concepción, quedando al frente de la expedición tras la muerte de Fernando de Magallanes. Juan Sebastian Elcano nació en el pueblo pesquero de Getaria. Es característico en Getaria su peñón, en forma de ratón. Es por eso que al monte de San Antón se le conoce comúnmente como el ratón de Getaria. Tienes zonas de aparcamiento gratuito en las inmediaciones del puerto, donde puedes darte un paseo. Piérdete también por las calles de su casco viejo y llena el estómago con algún pintxo de pescado fresco antes de proseguir el viaje.
A 13 minutos de Getaria, siguiendo la nacional N-634, observarás cómo el paisaje se va volviendo más salvaje y agreste. La carretera lleva a Zumaia, uno de mis lugares preferidos en esta travesía. Zumaia es un sitio en alza en el País Vasco gracias a su naturaleza asombrosa, y por haber sido enclave de varias producciones cinematográficas en los últimos años, como 8 apellidos vascos o más recientemente la premiada serie Juego de Tronos. Atrévete a subir el coche hasta la rotonda de Hondar-Gain Etxetaldea . Con un poco de suerte tendrás aparcamiento gratuito y te evitarás la subida a pie hasta el principal mirador del pueblo. Lleva calzado adecuado, el terreno es rocoso y necesitarás seguridad en tus pisadas. En Zumaia debes visitar la playa de Itzurun, bajo la sombra de la Ermita de San Telmo, entre los acantilados del municipio de Zumaia. Estamos ante uno de los más espectaculares paisajes del litoral guipuzcoano, en el que sobresale una formación natural llamada Flysch, acantilados de estratos verticales de unos 150 metros de alto en piedra caliza que se han ido erosionando a lo largo de miles de años creando un paisaje verdaderamente místico. Forma parte del Geoparque de la Costa Vasca (Zumaia – Deba – Mutriku), uno de los 120 Geoparques mundiales según la Unesco. Entre estos flysch se encuentra más alejado y escondido un precioso rincón con poca arena y lleno de rocas que invade el mar cada vez que baja la marea. La "rasa mareal" o "plataforma de abrasión", esculpida poco a poco durante miles de años, es producida por la erosión de las olas en los acantilados, formando una superficie llana en la línea costera, unas secuencias de estratos a modo de milhojas. Por contemplarlo y admirarlo merece la pena acercarse hasta ella, sobre todo en verano, cuando el sol se pone en el horizonte del cabo Matxitxako. Uno de los momentos más mágicos de mi vida. Y lo celebro. Para finalizar la jornada, nada mejor que unos pintxos en el Idoia.



























